viernes, 11 de abril de 2008

Como siempre


Ya sabía yo que no iba a venir temprano. Será posible que siempre lo haga. Siempre dice voy a tal hora y llega, con suerte, media hora tarde. ¿Qué tiene en la cabeza? ¿Por qué me hace esto? Si no puede venir que no venga. Si no la obligo. Si no tiene ningún compromiso. Si justamente, conmigo, nadie tiene ningún compromiso y eso todos lo tienen bastante clarito. No la entiendo. Porque si me dijera voy pero voy de otro lugar así que tal vez me retrase, bueno, diría, hacé como puedas, yo a tal hora me voy, ¿llegás antes? Sí, claro, claro, no voy a llegar tan tarde, ¡qué prejuicioso!
Y ahí está, ves. Ahí me convierto yo en el irrespetuoso, intolerante, facho, amargo e idiota que tiene el reloj en la cabeza o una vida por delante que sufre una pausa porque la señorita, con una hidalguía impostada, me dice que lo lamenta pero el tráfico estaba complicado y no sabía cómo resolverlo. Como si yo fuera tarado, viste. Como si no supiera que llega tarde por desidia, no por exceso de tráfico en el tránsito. Tránsito lento, dice y sonríe. Pero yo tengo una calentura que no me puedo sostener en pie. ¿Por qué siempre cedo a reunirme con ella? ¿En dónde está mi amor propio? ¿A qué mierda responde su maltrato? ¿Le hice algún mal? No, por supuesto, si hasta me trata muy bien y me adora (porque eso dice, dice que me adora, dice te adoro como sos así de paciente y tolerante) cuando en realidad, cada vez que la veo la quiero matar, le quiero arrancar una uña en señal de castigo por todo lo que me hizo preocupar y todo lo que pude haber hecho que, por supuesto, para esperarla liberado de cualquier ocupación que pudiera interrumpirse, no hice. Entonces llega con su sonrisa perfecta. Eso también lo odio; su sonrisa perfecta. ¿Quién se cree que es? Claro, claro que es bonita; ¡es perfecta! ¿Pero mi tiempo? ¿Y mi espacio? ¿Y las cosas que tengo que hacer antes de reunirme con ella?
Ahí viene... y, claro; está sonriendo.

4 comentarios:

pAtmoritaDnadie dijo...

juajajjaauj..me encanto ese final!

lahe dijo...

lo que cuesta aprender, eh

Funes dijo...

ay ay ay

Matiu dijo...

Bueno, pero al menos mientras esperás podés escribir para El epígrafe. Eso es bueno, Funes, mirá qué cosas buenas que salen.